El pasado 28 de Setiembre el mundo despedía a Simon Peres, padre político de Israel y premio nobel de la paz en 1994 al conseguir el inicio de unos diálogos de paz entre Israel y Palestina. Sin embargo, pese a que Peres centrase sus esfuerzos en la búsqueda de la paz, el líder israelí fue una figura clave en el desarrollo nuclear del país y, en última instancia, del éxito y supervivencia de Israel en Oriente Medio. Éxito que indudablemente se ha llevado a cabo a expensas de la supervivencia política, económica y social de Palestina. No obstante, Simon Peres podría ser considerado un hombre de paz tras la firma de los Acuerdos de Oslo de 1994. [caption id="attachment_3008" align="alignright" width="416"]1 Simon Peres, ex-Primer Ministre i Pater Patriae israelià, va defensar la construcció de l'estat Palestí com a solució al conflicte.[/caption] Uno de los puntos más relevantes en las negociaciones de Paz llevadas a cabo en Noruega fue el hecho que por primera vez el Palestine Liberation Organization (PLO), organización que defendía la defensa armada contra Israel, fue el interlocutor con el cual se llevaron a cabo las conversaciones de paz. Este hecho vino precedido por la victoria del Partido Laborista Israelí en las elecciones de 1992, en las cuales se levantaba la prohibición de negociar con un grupo considerado terrorista. Por otro lado, el reconocimiento del estado de Israel por parte del PLO tuvo una repercusión internacional enorme, ya que diferentes estados árabes como Jordania (país con un 50% de población de origen palestino), Arabia Saudí, Túnez o Egipto comenzaron a normalizar sus relaciones diplomáticas con Tel Aviv. De este modo, a lo largo de 14 sesiones, las duras negociaciones secretas llevadas a cabo en enero de 1993 en Noruega bajo la premisa de paz a cambio de tierras consiguieron que, en setiembre del mismo año, Yaser Arafat y el Primer Ministro Rabin firmasen, en la Casa Blanca bajo el auspicio de Estados Unidos, un roadmap para la paz. Uno de los elementos más destacados de los Acuerdos de Oslo fue el hecho que, en vez de ser una agenda caracterizada por unos pactos completamente alcanzados, las negociaciones establecieron un marco a seguir en la que ambas partes se marcaron un tiempo estipulado para su cumplimiento. En este sentido, Israel se comprometía a retirar sus tropas de Gaza y Jericó, establecer un conjunto de fuerzas policiales bajo el mando de Arafat así como de suministrarles armamento. Además, se pasaría a transferir un seguido de competencias estatales (excepto en materia de defensa y relaciones exteriores) a la futura autoridad palestina la cual habría de ser escogida mediante un plebiscito parlamentario. [caption id="attachment_3009" align="aligncenter" width="468"]OSLO, NORWAY - 1994: In this handout from the Government Press Office, Israeli Prime Minister Yitzak Rabin (L), Israeli Foreign Minister Shimon Peres (R) and Palestinian leasder Yaser Arafat chat after being awarded the joint Nobel Peace Prize for 1994, in Olso, Norway. (Photo by Government Press Office via Getty Images) *** Local Caption *** Yitzak Rabin;Shimon Peres;Yaser Arafat Yitzhak Rabin (esquerra), Yasser Arafat (Centre) i Simon Peres (dreta) reunits a Oslo l'any 1994[/caption] Como contraparte, Arafat se comprometía a reconocer el derecho de Israel de vivir en paz y de construir su propio estado, además el líder del PLO se comprometía a acatar las resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, así como se comprometía firmemente a no mostrar apoyo a los grupos armados de Hamas y la Yihad Islámica. No obstante, los acuerdos de Oslo dejaron sin resolver un seguido de asuntos clave en el proceso de paz entre Israel y Palestina tales como la posible futura construcción de asentamientos en los límites de Palestina y la autoridad y control de los asentamientos judíos en el West Bank y Gaza, la vuelta de los refugiados palestinos fruto del éxodo de 1948, la demarcación clara de las fronteras de la propia entidad Palestina y el control de Jerusalén. Internamente, los sectores más críticos de Israel y Palestina mostraron su rechazo al proceso de paz y minaron cualquier esfuerzo de resolver el conflicto por la vía diplomática. Por un lado, pese a que la mayoría de la población israelí se mostrase favorable a las negociaciones de paz y a la negociación con el propio PLO, desde el Likud liderado por el futuro Primer Ministro Netanyahu se acusaba de traición al propio Simon Peres al haber abandonado a su suerte a los colonos israelíes que habitaban bajo la autoridad del PLO. Por su parte, los sectores más críticos de Palestina, tales como el Frente de Liberación Popular de Palestina, y el Frente Democrático para la Liberación de Palestina, sometieron a un permanente sistema de acoso y derribo en el parlamento palestino bajo la premisa que los acuerdos de Oslo no suponían el nacimiento de un estado Palestino. A su vez, en el terreno, las organizaciones de Hamas y la Yihad Islámica se opusieron frontalmente a aceptar cualquier negociación con Israel mostrando su poderío armado con numerosos ataques contra su adversario que repercutieron en una espiral de violencia aún sin resolver a día de hoy. [caption id="attachment_3004" align="aligncenter" width="609"]3 Simon Peres va morir el passat 28 de setembre a Israel[/caption]  
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Simon Peres i els Acords d’Oslo

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, , Marc Rodríguez Donoso